La magia de una ciudad que profesa el culto religioso. Una experiencia por lugares históricos donde se centra el fervor de las religiones monoteístas
Ciudad de oro Jerusalén…
Llena de cobre, llena de luz…
–Canción de Jonathan Settel –
¡Bienvenidos a Jerusalén, la ciudad más sagrada del mundo! Una ciudad que es el hogar de muchas religiones y creencias, cargada de conflicto y pasión, y que ha sido codiciada por innumerables imperios a lo largo de la historia. Pero entremos en materia, porque lo más importante aquí no son los conflictos ni las batallas, son las maravillas que se pueden encontrar en cada rincón de esta hermosa y bendita tierra.
Jerusalén es el centro de la vida religiosa en el mundo, un lugar que ha sido venerado durante siglos. Históricamente, es conocida por ser la tierra donde se produjo la crucifixión y resurrección de Jesús, donde el islam sostiene que Mahoma peregrinó desde La Meca hasta Al Aqsa y también el corazón del judaísmo por el Muro de los Lamentos, que es una parte del Templo sagrado judío. Jerusalén es adorada por los judíos, cristianos y musulmanes por igual. ¡Increíble!

Pero la verdadera esencia de Jerusalén no se limita a lo religioso, sino que posee un gran valor cultural. Pasear por las calles de Jerusalén es descubrir la historia del mundo a través de sus monumentos, túneles y fortalezas. Además, su vibrante cultura es una mezcla de influencias muy diversas que la hacen única. Jerusalén atrae a todo el mundo, tanto para fines religiosos como para explorar su historia y rica cultura. ¿Has visitado alguna vez una ciudad que te haya cautivado tanto?
En definitiva, Jerusalén es un lugar lleno de magia, un sitio que debe entrar en la lista de las cosas pendientes por experimentar en esta vida. ¡No pierdas la oportunidad de visitarla y sentir su energía espiritual! Todos los caminos pueden llevarte a Jerusalén, pero solo tú puedes decidir si permitir que este lugar ocupe un lugar en tu corazón. Sus calles de adoquines y su arquitectura antigua nos transportan al pasado y nos hacen sentir parte de su historia. La de las religiones monoteístas, la católica, la ortodoxa, la judía y la musulmana.
Además, Jerusalén es un lugar lleno de misterios y leyendas que cautivarán tu curiosidad. Desde las historias de los antiguos reyes que gobernaron esta tierra, hasta las batallas épicas que se libraron en sus alrededores, hay mucho que descubrir y explorar.

Y la comida, hay que mencionarla, porque es deliciosa. La cocina de Jerusalén es una fusión de sabores de todo el mundo, incluyendo Oriente Medio, Europa y América. Los sabores son intensos y variados, y la cocina es una experiencia en sí misma. Si eres un amante de la comida, Jerusalén es un destino obligado.
En resumen, Jerusalén es una ciudad como ninguna otra, un lugar que te transportará a un mundo de maravillas, historia y espiritualidad. Por eso, animo a todos aquellos viajeros curiosos y aventureros a que visiten esta tierra sagrada y se enamoren de su magia. ¡No te arrepentirás!
El reino de David
¡Jerusalén, la ciudad más santificada mundo! Esta tierra está impregnada de historia y espiritualidad. Es el hogar del rey David, quien trasladó la capital de Hebrón a Jerusalén por la profecía de que se construiría un templo sagrado en el monte Moriá. Esta montaña, considerada como un lugar de revelaciones, fue testigo del sacrificio de Abraham y del martirio de Jesús en el Calvario. En Jerusalén, la historia y la fe se entrelazan para crear un lugar verdaderamente único.
Por otra parte, Jerusalén también es llamada la ciudad de David, y en la actualidad también se nombra así a la parte judía donde se encuentra el Muro de los Lamentos.

El Muro de los Lamentos
El increíble Muro de los Lamentos es un superviviente solitario del antiguo templo construido por el legendario rey Herodes, que estaba en todas. Aquí, la separación de género es toda una tradición, con su lado femenino y masculino para acceder al muro. ¡Es como si la espiritualidad se uniera con una pista de baile de bodas, una ceremonia de Bar Mitzvah – una tradición judía de adultez – y un desfile de peregrinos, todo en un solo lugar!
El Muro de los Lamentos, o «Kotel» en hebreo, es el epicentro de las peticiones y oraciones, donde miles de personas se congregan para hacer llegar sus súplicas al cielo. ¡Imagina la energía palpable mientras la fe se funde con el histórico muro de piedra! Es la única parte del antiguo templo que ha resistido a lo largo de las invasiones históricas. ¡Es como si el tiempo se hubiera detenido en este lugar lleno de veneración!

Así que, prepárate para sumergirte en una experiencia espiritual única mientras te adentras en el mágico Muro de los Lamentos. Es el punto de encuentro donde la historia, la devoción y la diversidad religiosa convergen en un solo lugar, dejando una huella indeleble en el corazón de todos los visitantes.
Ubicado en la Explanada del Templo, este muro sagrado se encuentra flanqueado por la Mezquita Al Aqsa y la imponente Cúpula de la Roca, ambos lugares reverenciados por el islam. ¡Es como si en esta esquina del mundo se unieran múltiples creencias en un épico duelo de sacralidad!

El Monte del templo y la Mezquita Al-Aqsa
El Monte Moriá es un lugar mágico y sagrado sobre la Explanada de las Mezquitas. Aquí se encuentra el famoso Monte del Templo, un sitio que alberga la impresionante Mezquita de Al Aqsa, considerada uno de los tesoros más preciados para los seguidores de la religión musulmana. ¡Imagina caminar por estas 15 hectáreas llenas de historia y espiritualidad!
Ahora, ten en cuenta que este sitio es muy riguroso en cuanto a su vestimenta y seguridad. Para ingresar, se exige que uses ropa adecuada, como faldas largas para las mujeres y prendas que cubran las rodillas o los codos en general. Es fundamental cumplir con estas normas para vivir plenamente la experiencia en este lugar tan especial.

Pero la aventura no termina ahí. A solo unos pasos de la Mezquita Al Aqsa, deslumbra la majestuosa Cúpula de la Roca, cuyo techo dorado ilumina el horizonte de Jerusalén con un brillo deslumbrante. Este monumento, considerado una de las joyas más grandes y preciosas de la arquitectura musulmana, alberga en su centro una Piedra Fundacional que según la creencia, marcó el origen de la creación y del primer hombre, Adán. ¡Un lugar donde la fe y la historia se entrelazan en perfecta armonía!
No olvides que durante festividades como el Ramadán o las celebraciones judías, estos sitios se llenan de multitudes entusiastas. Si buscas una experiencia más tranquila y deseas apreciar su grandeza de una manera más íntima, te recomendamos visitarlos en otras fechas.
¡Así que ven y sumérgete en la magia y la espiritualidad del Monte Moriá! Descubre por qué estas tierras han sido testigos de sucesos impactantes para el judaísmo y la fe musulmana. ¡Vivirás una experiencia inolvidable!
La Mezquita Al-Aqsa es la más sagrada para los musulmanes después de La Meca, y objeto de disputas debido a que coincide con la ubicación donde Herodes construyó el templo y, según el judaísmo ortodoxo, el lugar donde debería erigirse un tercero, es testigo de innumerables conflictos religiosos y sociales que resultan difíciles de comprender para aquellos que viven en países de naturaleza secular.

El Santo Sepulcro, el corazón de la fe cristiana
¡Qué asombrosa es la Basílica del Santo Sepulcro, un lugar lleno de misterio y fervor religioso! Aquí, según los textos bíblicos del Nuevo Testamento, tuvieron lugar los acontecimientos sagrados de la crucifixión, sepultura y resurrección de Jesús. ¡Una historia que ha dejado huella en la fe de millones de personas a lo largo de los siglos!
En el siglo IV, el emperador Constantino confió a su madre, Elena, una misión especial en Jerusalén: la búsqueda de las reliquias de Jesucristo. Fue así como Elena descubrió el lugar en el Calvario, donde se encontraban un grupo de tumbas judías, y consideró que ese era el sitio del entierro de Jesús. Desde entonces, este templo ha sido venerado durante más de dos mil años, atrayendo a peregrinos y devotos de todo el mundo.
La mera entrada a este lugar es fascinante. La emoción embarga a las personas hasta las lágrimas mientras cruzan su puerta de acceso. Es un espacio impregnado de una fe que trasciende cualquier explicación racional y que impacta profundamente a todos los visitantes.

Dentro de la basílica, encontrarás la Capilla de la Crucifixión, que alberga el sitio conocido como el Calvario. Aquí, los fieles creen firmemente que fue en este altar donde la cruz del martirio de Jesús fue clavada. A pocos metros de la salida, se encuentra la Piedra de la Unción, donde reposó el cuerpo de Jesús antes de su entierro. Cada rincón está cargado de significado y devoción.
En la actualidad, la basílica es administrada tanto por la Iglesia Católica como por diversas ramas de la religión ortodoxa, así como por otras culturas, como los griegos, armenios, etíopes, sirios, coptos y franciscanos. Tras su puerta, se despliegan innumerables historias y leyendas. Lo cierto es que diferentes familias son las guardianas de las llaves de los diversos tesoros que resguarda este lugar, y han llegado a acuerdos para compartir su dirección.
¡Prepárate para sumergirte en un viaje espiritual inolvidable mientras exploras la Basílica del Santo Sepulcro! Aquí, la fe se entrelaza con la historia y las tradiciones, creando un aura única de veneración. No te pierdas la oportunidad de experimentar este tesoro sagrado que ha resistido el paso del tiempo y ha dejado una huella imborrable en la humanidad.

La Vía Dolorosa
Ingresa en un viaje espiritual sin igual mientras recorres la emblemática Vía Dolorosa, siguiendo los pasos de Jesús en un recorrido que atraviesa las doce estaciones cargadas de significado. En cada una de ellas, los turistas se identifican profundamente con los sucesos del pasado, conectándose íntimamente con la historia sagrada. Cada estación es una oportunidad para sumergirse en los detalles y descubrir los acontecimientos que marcaron el camino de Jesús hacia la crucifixión. Es uno de los recorridos donde los peregrinos van acompañados por un guía que explora los pasajes de la biblia relacionados con estos doce pasos.
La Vía Dolorosa es un lugar que despierta emociones intensas, llevando a las personas a lágrimas, cantos y abrazos compartidos, creando una experiencia conmovedora de peregrinación. Este viaje espiritual en la Vía Dolorosa te transportará en el tiempo, brindándote una conexión profunda con la fe y la historia que perdurará en tu corazón para toda la vida.
Los cuatro barrios: judío, musulmán, católico y armenio
El Casco Antiguo de la Ciudad Vieja de Jerusalén es un verdadero crisol de culturas y emocionantes aventuras turísticas. Aquí, en esta joya compacta en comparación con las ciudades europeas, encontrarás cuatro barrios distintivos: judío, musulmán, católico y armenio, cada uno con su propia identidad y encanto.

Sumérgete en la parte judía, donde el imponente Muro de los Lamentos te espera, junto con un sinfín de sitios arqueológicos que te transportarán a través de la historia. En el animado barrio musulmán, déjate seducir por las panaderías aromáticas, los vibrantes mercados y el bullicio de la vida cotidiana. Explora la parte católica, donde el Santo Sepulcro te aguarda con su presencia sagrada, y no te pierdas la riqueza de templos que adornan el barrio armenio, cada uno con su propia historia y misterio.
En este pequeño país de Israel, la diversidad y la multiculturalidad están en pleno apogeo, lo que hace que cada espacio sea único y digno de explorar. Así que tómate tu tiempo para caminar por estas calles llenas de encanto y sentir la esencia de cada barrio en el aire. ¡Prepárate para una aventura inolvidable en este fascinante Casco Antiguo, donde cada esquina te reserva sorpresas y descubrimientos que te dejarán sin aliento! Y a tomar agua todo el tiempo.
La muralla
Adéntrate en el fascinante mundo de la antigua muralla que envuelve la Ciudad Vieja de Jerusalén. A solo unos pasos de la emblemática Puerta de Jaffa, te espera una experiencia inolvidable mientras recorres sus imponentes fortificaciones y contemplas el impresionante panorama de la ciudad antigua desde las alturas.
Pero eso no es todo, porque al otro lado también podrás maravillarte con la vista de la moderna Jerusalén. ¡Sumérgete en esta aventura histórica y visual que te transportará a través de los siglos y te permitirá apreciar la dualidad única de esta cautivadora ciudad! Caminando por el paso del tiempo.

Los Jardines de Getsemaní y el Monte de los Olivos
En la majestuosidad del Monte de los Olivos, en las afueras de la ciudad antigua se disfrutan de infinidad de árboles de olivos milenarios y vistas panorámicas que te transportarán a través de la historia y la espiritualidad. Sobre las colinas del Monte están los Jardines de Getsemaní.

¡Adéntrate en los encantadores Jardines de Getsemaní, ubicados en lo alto del Monte de los Olivos, en las afueras de la antigua ciudad! Aquí, según estudios científicos, se encuentran olivos que han resistido el paso del tiempo durante más de mil años. ¡Imagínate contemplar estos majestuosos árboles que han sido testigos silenciosos de la historia!
En este mágico jardín, Jesús y sus discípulos solían reunirse para estudiar y reflexionar. Fue precisamente en este lugar donde se vio envuelto en el drama de su captura por las manos de los romanos. ¡Un escenario lleno de significado y trascendencia que ha dejado huella en la fe de millones de personas!
Los Jardines de Getsemaní están marcados en varios puntos a lo largo del Monte de los Olivos, pero uno de los sitios más visitados es la iglesia que se encuentra junto a ellos. Esta iglesia es un tesoro de belleza, adornada con deslumbrantes mosaicos que narran historias bíblicas. Cada detalle en estos mosaicos te sumergirá en un viaje visual a través de las páginas sagradas de la Biblia.
Además de su belleza arquitectónica, estos jardines están impregnados de una energía especial. Aquí, entre los olivos milenarios y las flores en plena floración, podrás sentir la conexión con la naturaleza y la trascendencia espiritual. Es un lugar que invita a la contemplación y a la reflexión, permitiéndote sumergirte en la esencia misma de la historia sagrada.
¡No pierdas la oportunidad de caminar entre los olivos ancestrales y maravillarte con la belleza de la iglesia en los Jardines de Getsemaní! Descubre por ti mismo el poder transformador de este entorno sagrado que ha sido un lugar de encuentro entre lo divino y lo humano a lo largo de los siglos.

Majané Iehuda, un mercado gourmet
Una experiencia diferente es degustar la gastronomía que es una mezcla de tradiciones y fusiones culturales dentro de la parte moderna de Jerusalén. Visita el mercado de Majané Iehuda en Jerusalén occidental que es un bullicioso, vibrante y un paraíso culinario, donde los colores, los sabores y los aromas se entrelazan en un festín para los sentidos, y queda muy cerca de la estación central de buses.
Aquí encontrarás puestos repletos de frutas frescas, especias exóticas, pan recién horneado, deliciosos dulces y una amplia variedad de productos locales. Sumérgete en la animada atmósfera, prueba platos tradicionales y déjate llevar por la energía contagiosa de este mercado que es el corazón palpitante de la vida cotidiana en Jerusalén.

Recomendaciones de viaje
Para moverse por Jerusalén recomendamos el Metrobús, fácil y rápido para llegar entre la estación de buses central y la ciudad antigua, son diez minutos de viaje. Jerusalén está a una hora de Tel Aviv en bus, es aconsejable quedarse unos días para entender desde adentro el significado religioso del sitio.
Es recomendable quedarse cerca del casco antiguo y recorrerlo a pie durante unos días, mientras disfrutas de la gran cantidad de templos, iglesias, mercados, restaurantes y atracciones que hay para recorrer y que requieran varios días de paseo. Cuantos más, mejor.
En la parte árabe y cristiana la mayoría de los restaurantes y sitios turísticos están abiertos a diario. Pero tenéis en cuenta que los días sábados que es el Shabbat, los negocios están cerrados en la parte judía y no hay transporte público. Sin embargo, es una gran experiencia observar la entrada del día sagrado para los judíos y la asistencia de los judíos ortodoxos al Muro de los Lamentos.

Créditos trabajo fotográfico Tali Akuka, Andre Madera y Matthias Reinhardt
Agradecimientos especiales Edgardo Krawiecki y Miriam Soriano ZL`


