Los rebeldes yemeníes intensifican su ofensiva contra Arabia Saudita mientras aumenta el temor a una mayor regionalización del conflicto. El ataque contra el principal aeropuerto saudí provocó la suspensión de operaciones aéreas y renovó las advertencias internacionales sobre la seguridad en el Golfo.
El aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad fue escenario este sábado de uno de los ataques más graves sufridos por Arabia Saudita en los últimos años, después de que un misil atribuido a los rebeldes hutíes de Yemen impactara en las instalaciones aeroportuarias, provocando al menos 12 muertos y más de 300 heridos, según informó la Autoridad General de Aviación Civil saudí (GACA), y que también reflejaron agencias internacionales de noticias, como Reuters y Associated Press.
Las autoridades saudíes señalaron que entre las víctimas fatales figuran cuatro ciudadanos saudíes, además de ciudadanos de Bangladesh, Estados Unidos, Egipto, Jordania, Siria, Sudán y la Autoridad Palestina. Al menos 309 personas resultaron heridas, algunas de ellas se encuentran en estado crítico.
Tras el impacto, las operaciones del aeropuerto fueron suspendidas temporalmente y numerosos vuelos fueron cancelados o desviados hacia otros destinos. La GACA indicó que la terminal permanecerá cerrada hasta que concluyan las evaluaciones de daños y seguridad.
Tercer ataque en una semana
El ataque del sábado fue el tercero contra el aeropuerto de Riad en menos de una semana y marca una significativa escalada de la campaña militar hutí contra territorio saudí. Dos ataques anteriores, ocurridos el 8 de octubre, habían causado la muerte de tres ciudadanos saudíes, entre ellos un piloto de la aerolínea nacional Saudia, además de daños a una aeronave comercial estacionada en tierra.
Los hutíes, respaldados por Irán, sostienen que los aeropuertos saudíes constituyen objetivos legítimos debido al apoyo que Riad brinda a las fuerzas gubernamentales yemeníes en la renovada ofensiva militar desarrollada en Yemen durante las últimas semanas.
Los hutíes sostienen que los aeropuertos saudíes constituyen objetivos legítimos.
Según Al Jazeera, los rebeldes han llegado incluso a advertir a las compañías aéreas internacionales que eviten el espacio aéreo saudí, al que consideran una “zona de operaciones militares”, con excepción de los corredores que conducen a La Meca y Medina.
Reacción saudí: «crimen de guerra»
La coalición liderada por Arabia Saudita calificó el ataque como un “acto terrorista” y un “crimen de guerra”, prometiendo una respuesta contundente contra los responsables. El portavoz militar saudí, general Turki al-Maliki, sostuvo que la agresión contra infraestructura civil viola el derecho internacional humanitario y aseguró que la respuesta se producirá “con firmeza”.
La prensa saudí destacó además que el ataque golpeó uno de los símbolos de la conectividad y la modernización promovida por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, en momentos en que el reino busca consolidarse como centro regional de negocios, energía y turismo.
Repercusiones internacionales
Diversas embajadas occidentales, entre ellas las de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá e Irlanda, recomendaron a sus ciudadanos evitar el aeropuerto de Riad y mantenerse atentos a posibles nuevas amenazas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump declaró que su administración evalúa la posibilidad de apoyar militarmente a Arabia Saudita frente a la creciente ofensiva hutí. «Puede que lo hagamos. Lo vamos a analizar», afirmó ante periodistas en la Casa Blanca.
Donald Trump declaró que su administración evalúa la posibilidad de apoyar militarmente a Arabia Saudita.
Países árabes como Jordania, Egipto y los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo condenaron públicamente el ataque y expresaron su solidaridad con Arabia Saudita.
La mirada israelí
Los medios israelíes siguen con especial atención la evolución de la crisis debido al papel central que desempeñan los hutíes dentro del llamado «Eje de la Resistencia» respaldado por Irán. Analistas de seguridad citados por medios israelíes consideran que la capacidad demostrada para golpear repetidamente la principal terminal aérea saudí constituye una señal preocupante para toda la región.
En Jerusalén existe además inquietud por la creciente sofisticación de los misiles y drones empleados por los hutíes, responsables también de ataques contra objetivos israelíes y embarcaciones vinculadas a Israel en el mar Rojo durante los últimos meses, como quedó demostrado en el conflicto bélico que Israel y Estados Unidos mantienen con Irán.
Un conflicto cada vez más regional
El ataque contra el aeropuerto de Riad se produce en el contexto de la intensificación de la guerra en Yemen, donde fuerzas respaldadas por Arabia Saudita intentan recuperar posiciones estratégicas cercanas al estrecho de Bab el Mandeb, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial.
La ofensiva hutí contra infraestructuras aeroportuarias y energéticas saudíes refleja un cambio de estrategia orientado a aumentar el costo político y económico de la intervención saudí, mientras crecen los temores de que el conflicto pueda involucrar de manera más directa a otras potencias regionales e internacionales.
Fuentes: Reuters, AP, Al Jazeera, Al Arabiya, EFE, Jerusalem Post, The Guardian





