Una investigación de la Universidad Ben-Gurión revela que más del 53% de los médicos en formación contempla trabajar en el extranjero. Los bajos salarios, la carga laboral y la percepción negativa del clima político figuran entre los principales factores.
Una nueva investigación de la Universidad Ben-Gurión del Néguev encendió señales de alerta sobre el futuro del sistema sanitario israelí al revelar que más de la mitad de los médicos residentes del país considera trasladarse al extranjero para desarrollar su carrera profesional.
El estudio, realizado entre 634 internos y residentes de medicina, mostró que el 53,2% de los encuestados manifestó su intención de trabajar fuera de Israel durante los próximos cinco años. Además, el 28,6% afirmó haber iniciado ya gestiones concretas para concretar esa posibilidad.
Los hallazgos se suman a los datos publicados recientemente sobre la salida de médicos experimentados del país y sugieren que el fenómeno podría extenderse también a la próxima generación de especialistas.
El 53,2% de los encuestados manifestó su intención de trabajar fuera de Israel durante los próximos cinco años.
Según los investigadores, la intención de emigrar es especialmente elevada entre los residentes de cirugía y anestesiología, mientras que los niveles más bajos se registran en medicina familiar, medicina interna y psiquiatría.
La investigación identificó una fuerte relación entre la predisposición a abandonar Israel y la insatisfacción con las condiciones laborales. Los participantes señalaron como principales problemas los salarios considerados insuficientes, las largas jornadas de trabajo y la dificultad para conciliar la vida profesional con la personal.
Sin embargo, los residentes expresaron una valoración positiva de aspectos relacionados con la práctica médica en sí misma, como la calidad de la formación, las relaciones con colegas y superiores, y el interés profesional de su trabajo.
El estudio también examinó el impacto de la situación política y de seguridad sobre las decisiones de los jóvenes médicos. Los resultados indican que quienes perciben de manera más negativa el clima político israelí presentan una mayor disposición a buscar oportunidades laborales en otros países.
El estudio también examinó el impacto de la situación política y de seguridad sobre las decisiones de los jóvenes médicos.
Los investigadores señalaron que la situación política fue identificada como la principal fuente de preocupación personal entre los médicos jóvenes, por delante de factores vinculados con la seguridad, la economía o la salud.
Los autores del estudio advirtieron que la combinación de dificultades laborales y desconfianza en el entorno político podría agravar los desafíos de recursos humanos en el sistema sanitario israelí, especialmente en especialidades críticas cuya formación requiere muchos años.
“Israel se basa fundamentalmente en su capital humano”, señalaron los investigadores, quienes pidieron medidas integrales para retener a los profesionales jóvenes y evitar un deterioro aún mayor de la capacidad del sistema de salud.
Fuente: Ynet





