Tras cinco meses de enfrentamientos, Washington suspendió los bombardeos y Teherán detuvo sus represalias. La pausa, confirmada por fuentes como Reuters, AP, Times of Israel y The New York Times, abre un margen para negociaciones impulsadas por Catar y otros actores regionales, mientras persisten las tensiones en el estrecho de Ormuz y el mercado energético refleja la fragilidad del momento.
En las últimas 24 horas se consolidó una tregua de hecho entre Estados Unidos e Irán. Washington suspendió los bombardeos que venía realizando desde hace casi cinco meses y, en paralelo, Teherán detuvo sus ataques de represalia. Según Reuters y Associated Press, la decisión de la Casa Blanca busca “dar mayor espacio a la diplomacia”, mientras que medios israelíes como Ynet y Times of Israel destacan que la pausa sorprendió a las fuerzas militares que aguardaban nuevas ofensivas.
El portavoz militar iraní Mohamad Akraminia confirmó que en las últimas dos noches no hubo operaciones ofensivas, aunque advirtió que la respuesta podría retomarse si EE.UU. reinicia los ataques. En el estrecho de Ormuz, sin embargo, Irán detuvo seis embarcaciones que intentaban cruzar, lo que muestra que la tensión persiste.
El portavoz militar iraní Mohamad Akraminia confirmó que en las últimas dos noches no hubo operaciones ofensivas.
Los enfrentamientos comenzaron a intensificarse a principios de año, tras el ataque iraní contra posiciones estadounidenses en Irak. La respuesta de Washington fue inmediata: bombardeos sobre instalaciones militares y logísticas en territorio iraní. Durante semanas, la dinámica fue de acción y represalia, con un saldo creciente de víctimas y un impacto directo en el mercado energético.
The New York Times y Haaretz, de Israel, subrayan que la decisión de Donald Trump de suspender los ataques responde tanto a presiones diplomáticas como a limitaciones logísticas: la disponibilidad de municiones y sistemas de defensa Patriot se redujo en los últimos días. En paralelo, Catar anunció la reanudación de la navegación marítima, gesto interpretado como apoyo a la vía diplomática.
Perspectivas y actores de la diplomacia
La pausa abre un espacio para posibles negociaciones. Se barajan encuentros en Suiza o en capitales regionales, aunque aún sin confirmación oficial. Trump reiteró que sus enviados están en contacto con Teherán, mientras que el gobierno iraní mantiene un discurso duro pero acepta la tregua como señal de distensión.
Los principales actores que apuestan a la diplomacia son Estados Unidos, Irán y Catar, en tanto Israel observa con cautela y, a la entrada en un proceso electoral, su primer ministro apuesta más a la guerra que a la paz. Los países del Golfo, por su parte, se mantienen atentos al impacto en el mercado energético. El precio del petróleo se mantiene cerca de los 100 dólares por barril, reflejando la fragilidad de la tregua.
Conclusión: La suspensión de ataques marca la primera pausa significativa en semanas de enfrentamientos. Aunque persisten amenazas y discursos duros, la tregua de hecho abre un espacio para la diplomacia. El desenlace dependerá de si Washington y Teherán logran transformar esta pausa en un proceso de negociación sostenido, con el acompañamiento de actores regionales y la presión de la comunidad internacional.


