Argentina comenzó a sustituir los históricos fusiles FAL por los israelíes ARAD-5 y ARAD-7, fabricados por Israel Weapon Industries (IWI), una decisión que combina modernización militar y profundización de los vínculos estratégicos entre ambos países.
Argentina comenzó oficialmente la incorporación de fusiles de asalto israelíes ARAD-5 y ARAD-7, fabricados por la empresa Israel Weapon Industries (IWI), en lo que constituye uno de los programas de modernización de armamento individual más importantes de las Fuerzas Armadas argentinas en las últimas décadas. La decisión supone el inicio del reemplazo progresivo de los tradicionales fusiles FN FAL, utilizados por el Ejército Argentino desde finales de la década de 1950.
La incorporación fue confirmada por el medio israelí CTech, perteneciente al grupo Ynet, que informó que Argentina seleccionó los sistemas ARAD tras un proceso de evaluación técnica que incluyó propuestas de ocho empresas de Israel, Europa, Estados Unidos y Argentina. Según la publicación, las pruebas fueron realizadas durante 2025 con participación de personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea argentinas.
Primer lote entregado
De acuerdo con información del Ministerio de Defensa argentino y de medios especializados, el primer envío consta de 250 fusiles, distribuidos entre las variantes ARAD-5 y ARAD-7. La ceremonia de presentación se realizó en el histórico Regimiento de Infantería 1 «Patricios» de Buenos Aires.
CTech indicó que el lote inicial incluye aproximadamente 50 fusiles ARAD-7, destinados al Ejército Argentino, y 200 ARAD-5, asignados a la Fuerza Aérea y a la Infantería de Marina. Los fusiles están equipados además con miras electroópticas israelíes Mepro M5 fabricadas por Meprolight.
El fin de una era para el FAL
El programa marca el comienzo de la retirada gradual del FN FAL (Fusil Automático Liviano), un arma que durante más de seis décadas fue el fusil estándar de las Fuerzas Armadas argentinas y que alcanzó especial notoriedad durante la Guerra de Malvinas de 1982. También está previsto reemplazar progresivamente los fusiles M-16 empleados por algunas unidades de la Armada.
El programa marca el comienzo de la retirada gradual del FN FAL (Fusil Automático Liviano).
La elección del ARAD representa un cambio doctrinal y tecnológico. Mientras el FAL fue concebido durante la Guerra Fría y emplea configuraciones tradicionales, el sistema israelí está basado en conceptos modulares contemporáneos que permiten incorporar ópticas, accesorios y distintos componentes adaptados a cada misión.
Por qué fue elegido el ARAD
Las evaluaciones realizadas por el Estado Mayor Conjunto argentino concluyeron con la selección de dos variantes del fusil israelí:
- ARAD-5, basado en la arquitectura AR-15 y calibrado para munición 5,56 x 45 mm OTAN.
- ARAD-7, basado en la plataforma AR-10 y calibrado para munición 7,62 x 51 mm OTAN.
Según especialistas consultados por medios de defensa argentinos, la continuidad del calibre 7,62 mm en parte de la fuerza fue un factor relevante, ya que permite mantener compatibilidad con parte de la logística y experiencia acumulada durante décadas de uso del FAL.
La familia ARAD fue desarrollada por IWI en 2019 y utiliza un sistema de pistón de gases de carrera corta, considerado más fiable en ambientes exigentes. Además, incorpora controles ambidiestros, cañones intercambiables y amplias posibilidades de personalización.
Acuerdo gobierno a gobierno
La adquisición se realizó mediante un acuerdo gobierno a gobierno (G2G) entre Argentina e Israel, canalizado por el Ministerio de Defensa israelí. La empresa IWI destacó públicamente la decisión argentina y subrayó que el programa fue coordinado por la Dirección de Cooperación Internacional de Defensa del Ministerio de Defensa de Israel (SIBAT).
Diversos medios argentinos especializados, entre ellos Zona Militar, señalaron que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de modernización militar impulsada por el gobierno de Javier Milei, que incluye también la incorporación de aviones F-16, vehículos blindados y otros sistemas de defensa.
Diversos medios argentinos especializados señalaron que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de modernización militar.
Más allá del aspecto técnico, la operación refleja la creciente cooperación en materia de defensa entre Argentina e Israel. Durante los últimos años, ambos países han intensificado sus vínculos políticos y estratégicos, en un contexto en el que Buenos Aires busca recuperar capacidades militares que habían permanecido postergadas durante décadas.
Al mismo tiempo, algunos analistas del sector defensa han abierto un debate sobre el alcance industrial de la operación. Mientras países como Perú avanzaron hacia esquemas de ensamblaje y transferencia tecnológica vinculados a la familia ARAD, hasta el momento no se ha anunciado oficialmente un programa similar para Argentina.
Perspectivas
La llegada de los primeros fusiles constituye apenas la primera etapa del programa. Medios especializados argentinos informaron previamente que el plan contempla la incorporación de cantidades significativamente mayores durante los próximos años, acompañadas por programas de capacitación para instructores y personal técnico.
Si las etapas posteriores avanzan según lo previsto, los ARAD-5 y ARAD-7 podrían convertirse en la nueva plataforma estándar de armamento individual de las Fuerzas Armadas argentinas, cerrando un ciclo histórico dominado por el FAL y consolidando la presencia de tecnología israelí en el proceso de modernización militar del país.
Fuentes: CTech/Ynet, Ministerio de Defensa de Argentina, Zona Militar, Defensa.com, Infobae, DEF Online y The Defense Post.





