Iba a ser el traspaso récord de un jugador israelí al fútbol europeo, luego de que el club italiano acordara pagar 25 millones de euros por el jugador. Pero Khalaili no pasó las pruebas médicas, el pase quedó cancelado y sus representantes analizan alternativas en la Premier League inglesa.
El esperado traspaso de Anan Khalaili al Inter de Milán quedó cancelado después de que el futbolista israelí no superara las pruebas médicas exigidas por el comité olímpico italiano (CONI). El presidente del club, Giuseppe Marotta, confirmó la decisión en una conferencia de prensa, poniendo fin a lo que iba a ser la operación más cara de la historia para un jugador israelí. La información fue publicada por el medio israelí Ynet.
El extremo de 22 años había viajado a Italia para firmar un contrato de cinco temporadas con un salario de 2,2 millones de euros anuales, mientras que el Inter se comprometía a pagar 25 millones de euros al Union Saint-Gilloise, cifra récord para un futbolista israelí. Sin embargo, los exámenes médicos realizados en Milán detectaron problemas que impidieron su inscripción en la liga italiana.
Reacciones y futuro incierto
Tras conocerse la noticia, Khalaili compartió en su cuenta de Instagram un versículo del Corán: “Puede que detestéis algo y sea bueno para vosotros, y puede que améis algo y sea malo para vosotros. Alabado sea Dios”. También difundió un mensaje de apoyo de un amigo, que lo calificó como “hermano y verdadero héroe” y le deseó fuerza para superar el revés.

De acuerdo con Ynet, sus representantes ya analizan alternativas en la Premier League inglesa, donde Newcastle y Crystal Palace han mostrado interés en el jugador.
Procedimientos médicos más estrictos
En Italia, los protocolos médicos son más rigurosos que en otros países europeos. Mientras que en Bélgica Khalaili pudo jugar sin restricciones para el Union Saint-Gilloise, en Milán se le exigió una evaluación cardio-respiratoria completa. El CONI solicitó pruebas adicionales cuyos resultados llevaron al Inter a desistir de la operación.


